A veces,
Cuando duermo
con ella,
Intento no
evocarte,
Como se hace en
las canciones.
Me consuela
saber
que ya no vas a
aparecer
en
mis
sueños.
Pero al final,
y como siempre,
Apareces.
Y no vienes
sola.
Sois tú y tu
fantasmita
Los que se
tumban en la cama,
A nuestro lado.
Y nos miráis,
Y os acariciáis,
E incluso, a
veces,
Me tocas.
Entonces grito
tu nombre
Y ella me mira,
Se viste,
Se va...
Te quedas sentada
un rato,
Y ahora eres
tú, con tu fantasmita,
La que me mira.
Y aún desnudas,
Os vais...
Y yo quedo,
Al final, y como siempre;
Solo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario