miércoles, 31 de octubre de 2012

Halloween!!!


¿Por qué te empeñas en celebrar el día de los enamorados?
¿Qué manía tienes con que siempre me acuerde del día que nos conocimos?
Hoy es Halloween, y tengo que celebrarlo, y tiene que ser a tu lado...

Y te pinto calabacitas en una libreta en lugar de corazones, escribo tu nombre un millón de veces con un bolígrafo rojo como si las letras fueran sangre (se lo acabo de ver en el cuaderno a un niño del cole...).
Cuelgo telarañas (las que nosotros nunca tendremos) en todos los marcos de las puertas de mi casa.
Te propongo trucos y tratos (los quiero todos contigo)... y me endulzo con todos los caramelos que me ofreces.
Huyo de las brujas y me escondo entre tus faldas de todos los fantasmas que me persiguen, me libro de mis temores con sólo rozar tu mano.

Y aún me preguntas que por qué celebro Halloween... pues porque me muero de miedo de perderte...

martes, 30 de octubre de 2012

Si tú quieres ser papel

Ayer, cuando era mucho más viejo, tratabas de explicarme que te encantaría ser un papel para volver a escribirte, para dejar que todo suceda de una forma tan distinta...

Y si tú quieres ser papel, yo quiero ser las letras que escriban tus días,
o la tinta que te deje marcas en los dedos, como símbolo de que has estado abrazándome,
quiero ser el tabaco al que líes, y el sandwich al que envuelvas,
el actor que te memorice,
quien te recicle,
quiero doblarte y convertirte en pajaritas,
escribir tu nombre mil veces en ti .
Quiero ser el corte en el dedo que a veces me haces, y que dejas como una marca que apenas duele, pero que no deja de sentirse.
Quiero fotocopiarte, encontrarte mil veces en  cada esquina,
y quiero ser un contenedor azul para estar siempre lleno de ti...

Pero ten cuidado, si eres papel, corres el riesgo de amanecer conmigo convertida en un poema.


viernes, 26 de octubre de 2012

De oratione

Apareciste como una coma,
silenciosa, pero rápida,
y enseguida te instalaste en mi oratio.

Llegaron entonces los besos
y los gustos suspensivos;
Tus acentos y mis verbos.
Punto y coma;

Y todo se hizo más grande;
vinieron a vivir con nosotros,
sin quererlo,
                como siempre,
los malditos pronombres posesivos:
Mío tuyo suyo...
Personales...
                 yo, tú el...
Y por fin,
y por desgracia,
se abrazaron a nosotros
y no demostraron nada:
Aquél y aquella,
éste y aquella,
ése y aquella....

Un millón de exclamaciones,
un millón de interrogantes,
y aunque muy previsible,
nos hizo el amor
el punto y aparte.

Educar


En los tiempos que corren, en que el Gobierno utiliza la Reforma Educativa como adorno de su programa electoral, o la Oposición se vale de ella como campaña antigubernamental, no tengo más remedio que decirle al Mundo: “Pare, que yo me bajo en la próxima…”.

Me da la impresión de que nos hemos olvidado de lo que significa EDUCAR. Hablamos de maestro, como lo hacemos de cartero, panadero o ministro… como otra profesión. Pero a veces nos olvidamos de lo más importante: de nuestras aulas salen maestros, carteros, panaderos y ministros.

El cartero entrega la carta que se escribió hace dos días, el panadero hornea por la mañana el pan que cenaremos, pero nosotros creamos futuro, y veremos el fruto de nuestro trabajo a muy largo plazo (aunque es verdad que los resultados a corto a veces también se logran, y cómo nos satisfacen).

Ser maestro es mucho más que encontrar en tu nómina escrito “MAESTRO”; supone ser el espejo en el que se mira cada mañana el futuro, en forma de no sé cuántos alumnos. Supone descubrirle cosas que no están escritas en libros, que no van a encontrar en Internet, que no se muestran en la tele.

Supone que seamos nosotros los que aprendamos de ellos tanto como ellos lo hacen de nosotros. El verdadero maestro es tan alumno como ellos y, cada día que cierra el aula, llega a casa con nuevas historias en los bolsillos, con nuevas vivencias, con nuevos conocimientos que por la mañana no podía ni imaginar.

El secreto de la educación radica en conseguir que los alumnos demanden al maestro lo que él quiere que demanden. En conducirlos por los caminos de la curiosidad que llevan a la necesidad del conocimiento. Quizá esa sea la meta que todos debiéramos proponernos cada mañana al levantarnos.

Así que, de momento, no pare que sigo hasta la última estación.

La niña tambor

El niño guitarra está solo y triste, pues nunca tenía un ritmo que seguir...
El niño guitarra sólo quería encontrar un "TAN TAN" de una niña tambor...
Un día apareció una niña que desafinó todas las cuerdas del niño guitarra, todas se desafinaron de amor...
El niño guitarra y la niña que desafina guitarras de amor no saben que ella es la niña tambor... pero el niño guitarra (con las cuerdas otra vez afinadas) sólo sabe seguir un ritmo que no sabe de dónde viene...
El niño guitarra sólo sabe que está TAN TAN enamorado de la niña que no sabe que es la niña tambor...
El niño guitarra sólo está seguro de que quiere TANto TANto a la niña que no sabe que es la niña tambor...
El niño guitarra es TAN TAN feliz al lado de la niña que no sabe que es la niña tambor...
El niño guitarra tiene TANtas TANtas ilusiones y sueños que cumplir al lado de la niña que no sabe que es la niña tambor...
El niño guitarra solo quiere gritarle TANtas y TANtas veces al mundo que nunca estuvo tan contento gracias a la niña que no sabe que es la niña tambor...
El niño guitarra nunca supo que aquella era la niña tambor, la que marcaría el ritmo que él más que nada en el mundo deseaba seguir... el niño guitarra nunca supo que la niña tambor era la niña tambor... pero el niño guitarra jamás dudó de que la niña tambor era su niña...

viernes, 19 de octubre de 2012

¿Planchamos?

Mi madre me compra una plancha.
Y yo un kilo de gambón
 unas cervezas fresquitas
y unos tacos de jamón.

Mi madre me compra una plancha
y yo cuatro calamares
un Tinto de Valdepeñas
y un finito de Linares

Mi madre me compra una plancha
y yo hojitas de laurel
para echarle a las almejas
cuando las ponga a cocer.

Mi madre me compra una plancha,
me estoy chupando los dedos
se me hace la boca agua,
hoy me pongo hasta los pelos.

Mi madre me da mi plancha,
¡Vaya una desilusión!
cuando la abro y la veo...
¡Esta plancha es de vapor!




jueves, 11 de octubre de 2012

Echarte de menos

Estoy bastante sorprendido... la RAE no contempla la expresión "echar de menos", simplemente la cita, sin explicar su significando, y remarcando que se escribe sin h (cosa que se agradece, porque en estos tiempos de cultura "facebookera" yo sí que echo de menos verlo bien escrito...).

He seguido investigando un poco por otras páginas y finalmente wikilengua me da esta definición:

"Echar de menos significa ‘notar la falta de alguien o algo’ o ‘tener sentimiento y pena por la falta de alguien o algo’. Es una locución verbal transitiva."

Y sí, noto tu falta, pero no creo que termine de amoldarse realmente a lo que siento... ¿pena? sí, pero es mucho más que eso, me asfixio...

Miro a mi alrededor y no te encuentro... te he buscado entre las páginas de los libros que leímos juntos, entre las letras de alguna de nuestras canciones, y entre los versos de Yolanda Sáenz de Tejada o de Jodorowsky que tantos buenos momentos nos trajeron... pero ya no quieres aparecer en ninguno de ellos.

Te he perseguido por las mesas de los bares que tantas veces nos oyeron decir que lo nuestro jamás podía terminar, entre sillas que apartamos casi con odio para salir corriendo a casa a hacer el amor como si cada día fuera la primera y la última vez.

Y no, no apareces... 

Y te pienso, y dudo si eres el mejor de mis errores o el peor de mis aciertos... Pero hay algo que jamás he dudado, de entre todas las locuciones verbales transitivas, echarte de menos es, con total seguridad, la que más duele...


miércoles, 10 de octubre de 2012

Esta mañana

Tu sitio en la cama (porque aunque no lo hayas usado nunca para mí ya es tuyo) estaba otra vez vacío... y aunque me he abrazado durante toda la noche a la almohada como si estuvieras muy pegadita a mí, al despertar seguía solo, y no, no ha sido lo mismo.

Te has despertado, seguramente, con agujetas, porque no has parado de dar vueltas por mis sueños, aparecer y desaparecer de ellos, me has dejado que te encuentre en los lugares más recónditos, en un dormitorio que se convertía en un acantilado, y en un acantilado que se convertía en un dormitorio... Como onironautas navegando juntos por un mundo absurdo (casi tan absurdo como éste cuando no estás a mi lado).

Tu sitio en la cama (que aunque no huele a ti, y ni siquiera te conoce, para mí sólo tiene tu nombre) estaba, como todas las mañanas, frío... quiero quitar tus pelos de la almohada al hacer la cama, pero tu almohada sigue virgen, y esperándote...

No veo el momento de despertarme una mañana y no tener que escribir esto, sino susurrarte al oído, y que ese pelo que nunca está en la almohada, se quede pegado a mis labios.