miércoles, 20 de febrero de 2013

Carta a Cupido

Querido Cupido...

Ahora que ya ha pasado tu día de gloria, que has anunciado en televión todos los perfumes que existen en el mercado; que has mandado desde Buyvip todas las ofertas de cenas románticas con Spa, y que has ayudado a todas las dependientas de el Corte Inglés (que están las pobres contentas con lo de abrir los domingos, por cierto) a colgar corazoncitos en los papeles de regalo es el momento de que empieces a plantearte ya un retiro... (si lo hace el papa, por qué no tú...)

Que no digo yo que estés mayor, pero sí es verdad que empiezas a perder facultades con el arco, ultimamente la puntería no es tu fuerte... que ya sé que has perdido mucha vista delante del ordenador trabajando como administrador de Meetic.com, eDarling, etc... incluso de Badoo, aunque por lo que tengo entendido ése lo administras a medias con Baco.

Sé que los años no perdonan, pero no quisiera que jugáramos a Guillermo Tell tú y yo (a no ser que Guillermo fuera yo)... ni con una sandía en la cabeza me ponía yo enfrente de ti.

Que sí, que ya sé  que en tu currículum te jactas de tus grandes proyectos, de Romeo y Julieta, de la pobre parejita aquella de Teruel, e incluso ultimamente de lo de Piké y Shakira, pero no sé... empiezo a ver lagunas, Cupi, no te veo muy fino...

Que no quisiera yo tener que empezar a plantearme que a ver si va a ser que aquí el de los pañales y las alitas me está cogiendo manía, porque lo mismo un día se me cruzan los cables y con un matamoscas tiro por tierra rápidamente el mito de la inmortalidad de los dioses del Olimpo...

Que si te debo algo y no me acuerdo... que me lo digas, pero afina un poquito la puntería, que éste es el quinto corazón que se me rompe, y siento decirte que ya sólo me queda uno de repuesto.