viernes, 9 de noviembre de 2012

Mi acuario


Esta mañana mi acuario estaba distinto, dos peces y una caracola se habían quedado huérfanos de madre. El revuelo era general, y aunque las lágrimas no se apreciaban entre tanta agua, la pérdida no ha dejado indiferente a nadie...

Mi limpiafondos, es ahora un limpiapenas, pasa su pequeña aletita negra por encima del lomo del más pequeño de los huérfanos, y enlaza sus escamas con las de éste intentando arrancarle una sonrisa.
El agua está hoy más fría, y el filtro no es capaz de depurar las sustancias realmente nocivas. El coral que hay en la esquina tiene el aspecto apático de unas ramas amarillas secadas al sol. Y el pez payaso es hoy un clown tedioso y meláncolico.

Hoy todos tratan de acabar con su mala fama, y llenan su olvido de memoria.

Se me ocurre entonces pensar que los peces no tienen párpados... miro el lado positivo, entre el agua que disimula las lágrimas y que no se le hinchan los ojos lo tienen mucho más fácil... yo ahora tendré que explicarte por qué he llorado, entonces me abrazarás, me consolarás y acabaremos haciendo el amor para acabar con todos los problemas que nos rodean...

Se me ocurre despues pensar que es una lástima que esto no sea más que un blog, esta entrada no es más que una metáfora, y que el único que se ha quedado un poquito huérfano (de ti) soy yo... que no, que no me abrazarás, que no me harás el amor, y que encima mi antiojeras no podrá disimular que hoy he llorado (otra vez...)
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario